Oncología cutánea

Melanoma

El melanoma es un cáncer de piel que se origina en los melanocitos. Aunque es menos frecuente que otros cánceres cutáneos, tiene mayor capacidad de diseminación, por lo que identificarlo y tratarlo a tiempo es decisivo.

Panorama clínico

Puede aparecer sobre piel sana o desarrollarse a partir de un lunar previo.

La exposición acumulada e intensa al sol y los antecedentes familiares aumentan el riesgo.

La literatura médica enfatiza el valor del diagnóstico temprano porque el grosor tumoral influye directamente en el pronóstico.

Cuándo acudir

Valoración sin demoras innecesarias

Debe solicitarse valoración si un lunar cambia rápidamente, sangra o presenta características ABCDE: asimetría, bordes irregulares, color variable, diámetro creciente o evolución evidente.

En consulta se revisa

  • Historia clínica y síntomas de alarma.
  • Estudios previos y necesidad de pruebas complementarias.
  • Estrategia terapéutica con enfoque oncológico integral.

Aspectos clave del abordaje

Cada caso exige correlacionar hallazgos clínicos, imagen, patología y condición general del paciente para tomar decisiones seguras y oportunas.

Síntomas frecuentes

  • Lunar que cambia de tamaño, forma o color.
  • Lesión pigmentada asimétrica, con bordes irregulares o varios tonos.
  • Sangrado, comezón o ulceración en una lesión de la piel.

Diagnóstico

  • Evaluación dermatológica y oncológica de lesiones sospechosas.
  • Biopsia excisional o incisional para confirmar melanoma y medir profundidad.
  • Estudios de extensión en pacientes con factores de riesgo o enfermedad avanzada.

Tratamiento

  • Resección quirúrgica con márgenes oncológicos definidos por el grosor del tumor.
  • Biopsia de ganglio centinela en casos seleccionados.
  • Inmunoterapia o terapias sistémicas en enfermedad regional o metastásica.